viernes, 30 de noviembre de 2018

ESTEMOS VIGILANTES



Una Iglesia despierta

Las primeras generaciones cristianas vivieron obsesionadas por la pronta venida de Jesús.
El resucitado no podía tardar. Vivían tan atraídos por él que querían encontrarse de nuevo cuanto antes. 
El tiempo pasaba y la venida del Señor se demoraba.
Pronto se dieron cuenta de que esta tardanza encerraba un peligro mortal. Se podía apagar el primer ardor. Con el tiempo, aquellas pequeñas comunidades podían caer poco a poco en la indiferencia y el olvido. Les preocupaba una cosa: «Que, al llegar Cristo, nos encuentre dormidos».
La vigilancia se convirtió en la palabra clave. Los evangelios la repiten constantemente: «vigilad», «estad alerta», «vivid despiertos». La orden de Jesús no es solo para los discípulos que le están escuchando. «Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: Velad».  La orden es para todos sus seguidores de todos los tiempos.
Han pasado veinte siglos de cristianismo. ¿Qué ha sido de esta orden de Jesús? ¿Cómo vivimos los cristianos de hoy? ¿Seguimos despiertos? ¿Se mantiene viva nuestra fe o se ha ido apagando en la indiferencia y la mediocridad?
¿No vemos que la Iglesia necesita un corazón nuevo? ¿No sentimos la necesidad de sacudirnos la apatía y el autoengaño? ¿No vamos a despertar lo mejor que hay en la Iglesia? 
¿No hemos de recuperar el rostro vivo de Jesús, que atrae, llama, interpela y despierta? ¿Cómo podemos seguir hablando, escribiendo y discutiendo tanto de Cristo, sin que su persona nos enamore y trasforme un poco más? ¿No nos damos cuenta de que una Iglesia “dormida” a la que Jesucristo no seduce ni toca el corazón, es una Iglesia sin futuro, que se irá apagando y envejeciendo por falta de vida?

Despertemos e intensifiquemos nuestra relación con él. ¿Quién como él puede liberar nuestro cristianismo de la inmovilidad, de la inercia, del peso del pasado, de la falta de creatividad? Sólo Él podrá contagiarnos su alegría y su fuerza creadora.
Adaptado de José Antonio Pagola, eL ADVIENTO.


ADVIENTO


Gran tiempo de Oración,
en que escucho la voz de Dios.  
Oigo que me dice: 
permanece vigilante y atento a mis señales.

martes, 13 de noviembre de 2018

MUJERES APÓSTOLES

EUNICE Y LOIDA


¿Quienes fueron estas mujeres bíblicas?; nada menos que la abuela y la madre de Timoteo, colaborador de  Pablo en sus misiones.
En Hechos 16,1 se dice que la madre de Timoteo era una mujer judía convertida al cristianismo, vivía en Listra con su familia y allí las conoció Pablo  apóstol.


En la segunda carta a Timoteo aparece su nombre: EUNICE, que significa buena victoria y el de su abuela LOIDA, afable.
Madre y abuela se convirtieron en maestras y predicadoras, transmitiendo al niño la verdad del Evangelio y una  fe inconmovible en Jesucristo.



jueves, 1 de noviembre de 2018

Maestra y misionera INCANSABLE.

       PRISCILA
SU NOMBRE APARECE POR PRIMERA VEZ, EN "HECHOS DE LOS APÓSTOLES, V18" .
Es nombrada seis veces por Pablo apóstol, 4 con su esposo y dos sólo ella.

En Corinto vivía un matrimonio judeo cristiano, Priscila y Aquila quienes habían fundado en su casa una iglesia doméstica  (1 Co 16,9)  donde  ella predicaba lo que había aprendido de Jesús. El matrimonio se unió a Pablo, cuando éste llegó a Corinto. Después de algunos años se fueron con él en su viaje a Siria y Éfeso, donde se radicaron. También allí fundaron una iglesia doméstica donde Priscila enseñaba y predicaba el evangelio y misionaba. Los tres trabajaban confeccionando carpas, para su manutención. 
 En la sinagoga de Éfeso escuchó a Apolo, elocuente predicador del evangelio que sólo conocía el bautismo de Juan y no el de Jesús. Priscila y Aquila lo llevaron consigo y le enseñaron más sobre el mensaje de Jesús y las cosas de Dios. 

Priscila se nos muestra como una mujer hospitalaria,  maesttra entregada al anuncio del reino de Dios. Con su esposo siguen a Pablo a Roma convirtiéndose en sus grandes colaboradores aún exponiendo sus vidas. 
Resultado de imagen para APÓSTOLES PABLO Y UN MATRIMONIOEntre Pablo y ellos se trabó una amistad profunda centrada en la misión.  El cariño y la ayuda dan testimonio del afecto de estos fructíferos misioneros de Jesucristo para con Pablo, y de éste hacia el matrimonio.

jueves, 11 de octubre de 2018


MUJER MOVIDA POR EL ESPÍRITU

LIDIA, 
vivía en Filipos.
                                              

Lucas menciona a Lidia en los Hechos 16,11-15, como líder de una agrupación de mujeres que se reunían a orillas del río para celebrar el culto sabático, adorar, escuchar   y dialogar. Era artesana y pequeña comerciante, muy conocida por sus tinturas; su profesión consistía en vender  telas teñidas con púrpura.

Ella y las mujeres, escuchan a Pablo y LIDIA lo invita a su casa. Ésta OIKOS (LUGAR AMPLIO SEGURAMENTE PARA LOS EMPLEADOS), se convirtió en  el lugar de la comunidad cristiana donde se oraba, se compartía la mesa y se celebraba la Comunión.

La Casa de Lidia fue la base de la misión cristiana en Filipos, y que ella presidía. Fue un espacio de hospitalidad , intercambio y refugio de misioneros.
Allí fue acogido Pablo y el anuncio de la buena nueva a mujeres y varones.

Muchas mujeres hoy de nuestras comunidades construyen  experiencias liberadoras y cuyas mesas invitan a la comunión entre iguales.

¿Y nosotras?

miércoles, 10 de octubre de 2018

DIOS NOS HABLA EN TODA CRIATURA

 ESCUCHAR LA VOZ.


No basta con escuchar la Palabra; es preciso vivirla y testimoniarla.
¡Oremos y meditemos lo que nos dice  Dios a través de su PALABRA ESCRITA y tratemos con la ayuda de la gracia y de la comunidad de hermanos, ponerla en práctica! 

Dios también nos habla en la naturaleza, en las personas, en el Universo entero, que se nos abre como las páginas de un LIBRO. Aprendamos a contemplar, a escuchar la voz callada que emerge de cada ser; captemos la voz de la ciencia que nos muestra un universo en expansión.
Hacia el final de su vida,  escribió: "Cada vez veo menos diferencia entre la investigación y la adoración".  . Para Teilhard de Chardinpaleontólogo, sacerdote jesuita y místico cristiano la oración era una meditación en el Universo, informada por el conocimiento científico, abierta al Misterio.

lunes, 10 de septiembre de 2018

crisis ecológica

Crisis del ser humano.

 Es ta crisis requiere una conversión interior o ecológica “que implica dejar brotar todas las consecuencias del encuentro personal con Jesucristo en las relaciones con el mundo” (LS, 217). 

Encuentro o conversión personal que es también conversión comunitaria (LS, 219). 

La conversión ecológica implica vivir desde la lógica del don donde todo se recibe con gratitud y se da y comparte con gratuidad; implica vivir y sentirse conectado con todas las demás criaturas que nos rodean; e implica, desde una actitud creyente, la donación total de uno mismo, de su vida, para intentar resolver los problemas de nuestro mundo usando nuestra creatividad y entusiasmo (LS, 220).



Para Francisco, como lo fue para Benedicto XVI, la crisis ecológica es en su raíz una crisis del hombre. citas de Laudato Si.